INFORME SOBRE LA REFORMA AL SISTEMAS DE PENSIONES
“CASO COLOMBIANO”
PONENCIA PRESENTADA POR:
SAUL PEÑA SANCHEZ
DOCUMENTO PRESENTADO A LA REUNION DE TRABAJO PREVIA
A LA CONSULTA TRIPARTITA SUBREGIONAL DE LA OIT
LIMA (PERU), OCTUBRE 25 Y 26 DE 1997
EVALUACION DEL ACTUAL SISTEMA DE PENSIONES EN COLOMBIA
1.- CARACTERIZACION DEL ACTUAL SISTEMA.
Fue concebido como instrumento del proceso de apertura económica, adelantado por el gobierno del Presidente Gaviria, para flexibilizar el mercado laboral en función de la promoción de la inversión extranjera, a la vez garantizar que los fondos de la Seguridad Social actuaran como sector estratégico en la dinamización del mercado de capitales.
1.1.- OBJETIVOS.
La reforma a la Seguridad Social fue publicitada para ampliar la cobertura de las prestaciones sociales, limitadas a un 18% de los trabajadores con contrato de trabajo o relación estable, vinculados al régimen laboralizado del Seguro Social.
Igualmente se planteó como instrumento para construir un sistema de Seguridad Social ante la dispersión de sectores. (Sistema asistencial de atención en salud, cajas del sector público, municipales y locales, seguro social, cajas empresariales, regímenes de subsidio familiar, etc.). Así como para mejorar la calidad y condiciones de la atención, generar competencia entre los organismos prestadores y posibilitar la elección entre las masas de usuarios.
Sin embargo, la reforma supeditó la ampliación de cobertura al “crecimiento de la economía”, el mejoramiento prestacional a la “capacidad de elección” y las posibilidades de construcción de la pensión por vía del esfuerzo individual.
Aunque la presión social impidió el desmonte de los mecanismos de solidaridad y prima media del Seguro Social, la reforma limitó la solidaridad al ejercicio del Estado para controlar la quiebra del sistema financiero, y hacer que por vía del presupuesto nacional se protegiera el manejo irregular del sector.
1.2.- MECANISMOS.
La Reforma por vía de la competencia que ilustra el espíritu neoliberal de la Ley 100/93, conservó gracias a la presión pública, el régimen de solidaridad o de Seguro Social.
Introdujo el régimen de ahorro individual, aplicando la experiencia Chilena de la dictadura de Pinochet, con métodos muy similares en cuanto a la simulación del debate a “pupitrazo Parlamentario”, la exclusión de analistas internacionales del diálogo y la penalización de la protesta social.
El elemento estratégico de la reforma ha sido la publicidad, la presión efectista de códigos comunicacionales, y el tratamiento individualizado de campañas de selección e información fragmentada.
Si la reforma pudo haber dado pie para que el país “hable de la Seguridad Social” como base de generación de una cultura del bienestar, este objetivo se ha aconductado hacia la discusión elitizada, de espaldas a la participación, así como a la realidad de las grandes masas. Para la actual coyuntura electoral es fácil observar, que el tema de la Seguridad Social no se perfila en ninguno de los programas de las candidaturas.
Ha sido la resistencia de importantes sectores sociales (trabajadores, empleados, pensionados, campesinos) quienes incidentalmente se han apropiado, lenta y seguramente de la temática. El sector empresarial así como la tecnocracia estatal le ha dado un manejo monetarista al tema desarticulando su apoyo político, cultural y social.
1.3.- PANORAMA PRESTACIONAL DE LOS PENSIONADOS.
La presión financiera sobre el debate de los últimos 50 años ha querido despojar a la Seguridad Social de su carácter de prestación que responda a la condición social de riesgo. Para ello se ha hecho mano de habilidades teoricistas que buscan individualizar la problemática a través de enfoques Neo-Malthusianos acerca del envejecimiento de la población.
Para los Neoliberales, su fundamentalismo financiero busca someter las condiciones socioeconómicas de la población a proteger, ajustándolas a las tasas de rentabilidad y márgenes de beneficio que favorecen su concentracionismo. Así, queda excluida la política de la Seguridad Social que conserva elementos filosóficos, económicos y técnicos actuariales, susceptibles de ajustarse a cualquier realidad social objeto de beneficio y sujeto de protección.
La reforma en nuestro país se hizo desconociendo el análisis socio-político, económico, cultural y hasta criminal de nuestra sociedad. A pesar de los altos índices de rotación en el empleo, duración e informalidad, etc. paradójicamente los tecnócratas Neoliberales plantean soluciones individualistas para acceder a prestaciones de protección social, confiando en la mano invisible del mercado.
A cinco años de emitida la Ley 100/93, la presión del sector financiero para obligar al desmonte o privatización del ISS, continua utilizando los titulares de los grandes Diarios para profetizar, como desde hace 20 años con la discusión que promovió la reforma administrativa del Seguro Social, en 1977, la quiebra de la única institución de régimen solidario.
1.3.1.- Los Antiguos Pensionados: Ligados a esquemas avalados por procesos convencionales, derechos adquiridos, o vinculados al ISS, conservan el acceso a la prestación, manteniendo su capacidad adquisitiva, tal como lo considera la Constitución Nacional, en razón de la estabilidad que las reservas de la Seguridad Social garantizan.
El cálculo de la edad, tiempo de cotización y tasa de reemplazo, ajusta su valoración actuarial a factores socio-culturales y laborales coherentes con la situación particular del país.
El régimen de los antiguos pensionados, como de los que se mantienen en el Seguro Social, por el hecho de sustentarse en el modelo de solidaridad, garantiza que la coexistencia de sanos y enfermos, altos y bajos ingresos, regiones desarrolladas y marginadas, se conserve y sea expresión de su estabilidad.
La protección a los antiguos pensionados, a quienes favorece la “transición” como a quienes permanecen en el modelo de solidaridad (ISS), se hace integral gracias a la Unidad de riesgos (IVM, EGM, ATEP) que favorece a todos los niveles salariales, ampliado a sus beneficiarios (dependientes económicamente o con parentesco de primer grado).
La presión de la competencia si bien ha favorecido al ISS, ha debilitado otras cajas independientes, tradicionalmente regidos por el sistema de “reparto Simple”, cuya dependencia de sistemas presupuestales, municipales, departamentales o nacionales, no le promovieron la creación de reservas y capitales de cobertura, poniendo en peligro la garantía prestacional para sus afiliados y pensionados.
- - El período de transición: El período de transición del anterior proceso a lo aplicado por la Ley 100/93, conserva los derechos adquiridos, edad de jubilación y semanas de cotización (500-1.000).
La presión patronal sobre los trabajadores, el auge de la publicidad hizo que muchas deserciones del sistema de prima media hacia el de ahorro individual, regresaran al régimen de solidaridad, después de constatar que ante el concepto pensional de mercado, no cabe el concepto de pensión mínima garantizada para los trabajadores de menores ingresos (1 - 2 salarios).
La ausencia de prestaciones bien definidas, establecidas en razón del ingreso, el soporte de un sistema de capitalización social, con el aporte regular de trabajadores y empleadores, no se deteriora, por la presión financiera, tal como se presenta en el mismo régimen individual.
Razones que no solo rompen el tejido solidario, sino que hace especialmente costoso para el trabajador el acceso pensional, por el deterioro de la tendencia de las tasas históricas de intereses y los excesivos costos en tasas de administración, asegurándose así la defraudación social del sistema pensional, observándose ya en el país, el peligroso lastre de la deserción o marginación de trabajadores pobres, por capacidad de pago, desempleo o informalidad.
1.3.3.- El futuro de los pensionados: No todos los futuros pensionados, son ricos, hombres, ni jóvenes. De ahí que los problemas que agregan a los Fondos Privados en su escenario de madurez, sea claro. Si se rompe la solidaridad, si se incrementan los costos de administración, si se acelera la competencia y en el escenario laboral crece el desempleo y la inestabilidad, los vacíos de cotización por evasión, afectan críticamente los mecanismos financieros de la pensión..
Al alargarse en el tiempo la expectativa de pensión, o la acumulación del capital necesario, se presenta una ausencia de aportes entre los trabajadores más jóvenes, cuya baja conciencia y desorganización sindical acelera la evasión, afectando al final el saldo acumulado, que para el caso del régimen de capitalización individual, es lo que le da origen al nivel de las prestaciones.
Si bien muchos defectos del sistema privado solo se observarán en la etapa de maduración, es allí donde el fenómeno se dificulta porque impide tomar medidas reguladoras de compensación.
La desinformación de las AFP sobre el afiliado, y el desconocimiento de los diversos factores por parte del mismo, complican igualmente el asunto. La desinformación focal y general sobre el comportamiento de las pensiones, accesible al afiliado impide ver a este el comportamiento de sus aportes.
A pesar de la desinformación, es muy notorio el efecto de retorno al régimen de solidaridad, luego de percatarse de los peligros en el sector de “rentabilidad individual”, que presenta su pensión al someterse a factores perversos como el comportamiento de las tasas de interés y la tendencia deficitaria del sector financiero en el escenario abierto de la competencia.
En contrario sentido, el comportamiento histórico de las reservas del ISS, permanecen sostenidas y crecientes gracias al incremento de su población y el aseguramiento de la tasa de reemplazo entre el número de trabajadores activos y el número de pensionados.
Actualmente, se adelantan en Colombia, los estudios de historia laboral y actuaría de los afiliados y beneficiarios del ISS, para calcular el comportamiento de caja y de las reservas de la Seguridad Social en relación con la historia laboral, por parte de la OIT. Estudio que está en mora de adelantarse, para demostrar la validez política y sustentabilidad económica del régimen de prima media.
1.4.- EL ACTUAL SISTEMA DE PENSIONES EN SU ESTRUCTURA DUAL.
Prima media y ahorro individual, coexisten entre sí en el régimen prestacional en materia de salud y riesgos profesionales prestados tanto por la medicina privado como por los administradores de riesgos profesionales públicos y privados.
En el caso del ISS, los riesgos de IVM, EGM, ATEP, se encuentran integrados, pese a la presión de sectores públicos y privados por desestructurar su funcionamiento.
La desregulación del sistema pensional ha afectado a los actuales pensionados que se han visto obligados a pagar de manera separada sus aportes en salud.
La coexistencia del sistema salud - pensiones - riesgos, alterna con el subsistema de cajas de compensación familiar y con el régimen subsidiado de salud creado con el objeto de proteger a los sectores que por razón de su situación económica no tienen acceso a la Seguridad Social.
Los resultados para estos dos sectores han sido negativos. Uno y otro se ha obligado a competir, vender servicios y así mismo perder su objetivo social.
2.- ANALISIS DE IMPACTO.
2.1.- Los antiguos o actuales pensionados enfrentan la permanente presión de sectores representantes del sector financiero, que conciben la Seguridad Social como un instrumento de dinamización del sector e instrumento en el actual proceso de concentración de capitales. No es casual que el paradigma chileno se haya querido internacionalizar para ser aplicado en todos los países de democracia restringida.
Los recortes de la política social y al tamaño social del Estado, sobre todo en las anteriores funciones de beneficio a los sectores medios y pobres, están asociados a la privatización de empresas de economía social con desmedro directo de las prestaciones sociales.
Ejemplo: En Colombia, el principal argumento para la comercialización de las comunicaciones de larga distancia internacional, ha sido el “alto costo de la carga pensional”.
En el caso del sector petrolero, se está aprovechando la presión insurgente sobre la infraestructura petrolera, para promover el desmonte de los regímenes especiales de pensión de jubilación adquiridos por vía de la negociación colectiva.
Los trabajadores en el proceso de transición si bien han contado con los beneficios de Ley, no están exentos de presiones extralegales provenientes de las debilidades del sector laboral en cuanto a sus relaciones obrero patronales, como a la presión de flexibilización que impera en el modelo laboral presente impuesto a través de la Ley 50 de 1991.
Nuestras organizaciones sindicales son objeto de permanente denuncia de trabajadores sobre la exclusión y presión patronal, para que opten por Fondos privados, o renuncien del plan de transición en beneficio de acuerdos empresariales con el sector financiero.
Aunque el panorama pensional no muestra mejoramiento de las condiciones de cobertura para sectores no protegidos, para los antiguos pensionados la prestación y el ejercicio del derecho se hace conflictivo.
Los esfuerzos iniciales del gobierno del “Salto Social” para ampliar el acceso a la pensión, tuvo que ser suspendido por efecto de los recortes y ajustes a la protección social.
Los ajustes a la prestación de pensiones ponen en peligro la misma al hacerla depender de los esfuerzos de los afiliados por medio de su cuenta individual. Quienes se trasladan al nuevo régimen se tienen que someter al incremento de edad y tiempo de aportes, con mayor lesividad si están cercanos a su jubilación.
Fuera del ISS, no existen condiciones reales de garantía sobre rentabilidad mínima dependiente del funcionamiento de la economía. La incertidumbre del mercado de las pensiones no cuenta con un enfoque social y sus fuentes de financiamiento son indeterminadas. Razón que igualmente impide garantizar la ampliación de cobertura para trabajadores de escasos recursos, (informales, independientes, campesinos, etc.).
2.2.- LOS COSTOS EN FUNCION DE LA CAPACIDAD DE PAGO.
El deterioro pensional está asociado con el regresivo esquema de desarrollo adoptado por los gobiernos neoliberales. Los costos se relacionan con la estabilidad de un sistema de Seguridad Social fuerte, riguroso, relacionado con el desarrollo de los diversos sectores productivos y propendiendo por la industrialización. Sin una estructura de pleno empleo, bien remunerado, estable y productivo, las pensiones que no cuenten con suficientes reservas, se convierten en una bomba de tiempo.
El costo de la gestión de las administradoras de pensiones (3.5 de 13.5 puntos porcentuales sobre el salario base) es equivalente a la cuarta parte del total de los ingresos, restando los costos de aseguramiento en invalidez y sobrevivientes. Contra el 2% de los gastos de administración en el ISS. Este panorama pone igualmente en peligro, el derecho al goce de la pensión.
Así se demuestra que la competencia en pensiones no es garantía de eficiencia, sino que se va generando la expectativa de una bomba de tiempo con costos similares a una nueva deuda externa, de responsabilidad del Estado quien en últimas debe responder por la quiebra del sistema pensional.
Esta participación tardía del Estado frena las expectativas sociales de ampliación de cobertura del nuevo régimen pensional. Queda así solamente, la posibilidad por medio del Seguro Social, de ampliar la cobertura, tal como se hizo en salud a través del sistema de medicina familiar y del Seguro Social campesino.
2.3.- La participación de los trabajadores en el proceso, administración, fiscalización y monitoreo del sistema pensional, es garante de su buen funcionamiento y logro de los objetivos.
Si la mayoría de las reformas a la Seguridad Social, se han desarrollado como en Chile, en escenarios dictatoriales de violación de los derechos humanos y democracia restringida, se niega el sustento democrático que le garantiza eficiencia a su funcionamiento.
La Seguridad Social en su condición de derecho fundamental, con sus recursos concebidos como bienes parafiscales y su infraestructura considerada como patrimonio social, favorece el cumplimiento de un fin último. (suficiencia, eficacia, equidad, oportunidad, redistribución y bienestar social).
Estos objetivos son alcanzables si el sistema cuenta con la información adecuada y la organización de sus usuarios, trabajadores y funcionarios en perspectiva de desarrollar el modelo atípico de gestión y administración de sus Instituciones de Seguridad Social.
Las grandes carencias en materia de participación como realización práctica de la solidaridad, los frenos institucionales para desarrollar el tejido organizativo, fomento de la educación y la investigación, atentan contra el cumplimiento del ejercicio de la democracia administrativa, tal como lo considera la OIT.
La participación está asociada a replantear las condiciones de pacto social que ha tenido la Seguridad Social como un verdadero acuerdo entre la fuerza del trabajo y los intereses sociales del capital intervenidos por la mediación del Estado.
Acuerdo tripartita que de no realizarse impide la realización de mecanismos de control social sobre las instituciones que administran los derechos a la protección social y el bienestar. Queda así la vigilancia del sistema como una práctica formal de exposición de presiones jurídicas (tutelas, acciones de cumplimiento, etc.) sin capacidad de reorientación y conducción política de los procesos de la Seguridad Social.
2.4.- EL NIVEL DE LAS COMISIONES EN LA ADMINISTRACION DE FONDOS DE PENSIONES.
Esta Razón de desangre de la masa de ahorro pensional en el ejercicio privado de la protección, significa en Colombia la existencia de cerca de nueve factores de especulación en función de la administración de los recursos de la pensión. (ver acetato).
3.- SITUACION Y POSICION DE LOS TRABAJADORES EN MATERIA DE REFORMA Y DESARROLLO DEL SISTEMA DE PENSIONES.
Por iniciativa de los trabajadores del ISS, organizados en “SINTRAISS”, el movimiento obrero, tuvo presencia en los escenarios a través de los cuales se adelantó el proceso de Reforma a la Seguridad Social a la luz de la estructuración de las políticas neoliberales, desde la Asamblea Nacional Constituyente, la Reforma laboral hasta la presentación por parte del Gobierno del Proyecto de Reforma al Régimen Pensional.
En todos estos escenarios, la defensa de la Seguridad Social Integral, operó desde sus categorías político - culturales, incorporando con líneas de acción, la defensa del Seguro Social, la ampliación de cobertura, la universalidad y la unidad de la Seguridad Social como de sus Instituciones.
Fue así como se logró promover un fuerte movimiento social de proyección entre los pensionados, las centrales obreras, los usuarios del sistema, la universidad y algunos sectores del Parlamento. En medio del terror Gavirista, la defensa del ISS, permitió la no fragmentación de la discusión como inicialmente lo planteó el Gobierno, abriéndose el debate a salud, riesgos laborales, etc..
Garantizar un colchón básico de protección para la población a través del régimen de “Prima Media”, lo consideramos un logro de los sectores sociales y organizaciones sindicales. El proceso anterior se ha venido fundando en el monitoreo de nuestras organizaciones por limitar los efectos perversos de la competencia desleal en contra del ISS.
La publicidad de los monopolios, la presión política de los gremios, la tergiversación de cifras para afectar la opinión pública sobre la supuesta crisis del ISS, el abuso plutocrático de técnicos empotrados en el Gobierno (Superintendencia de Salud, Superintendencia Bancaria, Ministerio de Hacienda, Ministerio de Salud, Planeación Nacional, etc.) desde donde sectores neoliberales han actuado como francotiradores promoviendo la privatización del régimen pensional, son parte de la estrategia neoliberal por profundizar en su “política social”.
Las estrategias sindicales se han centrado en los siguientes aspectos:
1.- Desarrollo de una corriente de pensamiento filosófica, política, educativa que permita la investigación de la Seguridad Social en el continente.
2.- Fomento de la organización de los usuarios de la Seguridad Social, las ligas, veedurías y alianzas, para generar procesos de control social.
3.- Planes educativos de promoción de una “cultura de la seguridad social”; entre los trabajadores, los medios masivos, las organizaciones sociales, etc..
4.- Asesoría a organizaciones y personas sobre aspectos relacionados con la Seguridad Social.
5.- Actuación como interlocutor responsable en los espacios sociales, académicos, gubernamentales, etc., donde se toque el tema de la Seguridad Social.
En ese aspecto hemos sustentado un programa mínimo de Seguridad Social relacionado con:
1.- Promover procesos de negociación social para la defensa del ISS, de la Seguridad Social Integral, en lo laboral, lo institucional y lo social.
2.- Luchar por la ampliación de cobertura (seguro social campesino, para independientes e informales), reconocimiento de este derecho en los diversos actores sociales.
3.- Control social por parte del Estado y las organizaciones sociales sobre el comportamiento de los Fondos Privados de Pensiones, para evitar todo costo social como efecto de las prácticas de DUMPING y USURA.
4.- Desarrollo de un auténtico sistema de la Seguridad Social, a partir del ISS, definiendo el tamaño socialmente necesario del Estado y el papel social de los sectores privados como de los sectores organizados de la sociedad.
5.- Defensa y asimilación de las disposiciones, normas y convenios internacionales que conforman la legislación de OIT, entre ellos la norma mínima de Seguridad Social (Convenio 102).
Ello con el objeto de:
- Ajustar los factores prestacionales a nuevas necesidades y nuevos actores sociales.
- Diseñar nuevas estrategias de solidaridad para que sectores marginales accedan a la protección social integral.
- Definir otras modalidades de financiación acerca de la ampliación de cobertura en salud, pensiones y riesgos laborales.
- Ajustar la protección de la seguridad social a los retos de la llamada globalización y los procesos de economía abierta.
APLICACIÓN DEL CONVENIO 102
La aplicación del Convenio 102 de OIT estabiliza el acceso a las prestaciones de la Seguridad Social en cuanto permite regular:
1.- Garantía de las prestaciones monetarias y servicios integrales “durante la contingencia”.
2.- El costo de las prestaciones y su administración se sufraguen por vía de la solidaridad a través de cotizaciones o impuestos.
3.- El Estado es responsable de la administración de prestaciones, reservas financieras como de las Instituciones.
4.- Participación directa o indirecta de los protegidos (afiliados, beneficiarios) en la gestión o en la consulta sobre el rumbo de las Instituciones.
5.- Coexistencia entre el modelo de Seguridad Social con los principios de equidad y justicia social del desarrollo.
